Fiesta de Acoyapa no estimula la venta de albardas, afirma Javier Amador.

Por Marvin Miranda.
Juigalpa-Chontales.
Para Javier Amador, no es ninguna alegría que enero despunte con actividades patronales como la fiesta de Acoyapa, ya que a su negocio no le genera ningún movimiento económico, debido a que el primer mes del año es considerado por los artesanos de cuero y calzado, como temporada baja.

Afirma Amador, que la época alta para él inicia en febrero, continúa en marzo, mayo y en junio la compra de albardas se detiene significativamente, luego se activa a finales de septiembre y en diciembre la comercialización se paraliza.

“Ninguna fiesta patronal estimula la venta de albardas. La mayoría de los que montan en los hípicos compran monturas y esas las importan desde México, nuestros clientes son los finqueros de los diferentes municipios de la región”, dijo don Javier.

Este artesano del cuero y calzado, piensa incursionar a la elaboración de zapatos ortopédicos, pero su objetivo es garantizarles a sus clientes un producto de calidad y con las medidas orientadas por el especialista. “Yo no quiero salir hoy y desaparecer mañana, por eso me estoy preparando”, sostuvo.

Para preparar su nuevo producto, Javier Amador ya cuenta con máquinas desbastadoras, de puntada larga y lo mejor, mano de obra calificada, lo único que le queda es cursar una jornada de capacitación relacionada a la elaboración de zapatos ortopédicos y posterior, ingresar al mercado.

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