Mano de obra escasa perjudica la producción en el país.

Pese a que el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) asegura que la migración de trabajadores agrícolas hacia Costa Rica ha disminuido, una vez más el sector cafetalero atribuye la caída de parte de la actual cosecha 2017-2018 a la falta de manos para cortarla.

Aunque este año la afectación no fue generalizada como en el ciclo anterior, cuando según el sector se perdieron hasta 200 mil quintales por falta de cortadores, la dificultad para conseguir trabajadores se ha convertido en una de las mayores preocupaciones de los productores.

“El problema de la mano de obra persiste en unas zonas más que en otras, este es un inconveniente que seguimos teniendo, pero también hay que aclarar que el problema de mano de obra no es solo de Nicaragua, sino de todos los países productores de café”, asegura Aura Lila Sevilla Kuan, presidenta de la Alianza Nacional de Cafetaleros de Nicaragua (ANCN).

Según la dirigente, este año Nueva Segovia por su cercanía con Honduras —adonde migran muchos de los cortadores— junto con algunas fincas de Matagalpa fueron las zonas más afectadas por la escasez de cortadores.

Pese a estos señalamientos, recientemente el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, aseguró que en realidad lo que está pasando es que otras actividades se están disputando la mano de obra.

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