“Frutas de la temporada son fuentes de empleos para las mujeres rurales”, afirma la licenciada Cony Báez.

Por Mayra Mercedes Suárez.
Juigalpa-Chontales.
En esta temporada no hay quien se resista a los mangos, jocotes y otras frutas o bebidas populares en este tiempo, pero detrás de ellas se ha fortalecido una actividad económica liderada por mujeres (en su mayoría de las zonas rurales), aunque a veces no les paguen el precio justo.

De acuerdo al comentario de la licenciada Cony Báez, coordinadora del Movimiento de Mujeres del Campo, hasta hace unos años los mangos se podrían y muy pocos veían en su comercialización una oportunidad de generar ingresos, fue la necesidad que impulsó a mujeres o familias enteras a cuidar, plantar o recolectar esas frutas, además no requieren demasiada fuerza física.

“Al verse como madres solteras, sin acceso a la tierra y con salarios reducidos en algunas fincas, varias prefieren cosechar jocotes, mangos, papayas o tamarindo (que también es popular en estas fechas); estos productos son bien remunerados al inicio de la temporada y aunque luego van bajando, ilusiona a las féminas”, añade Báez.

Frecuentemente en esta modalidad económica participan los niños o adolescentes de la familia, requiere dedicación y lamentablemente a veces no reciben el precio justo, pues con frecuencia sirven de intermediarios, entonces otros los compran barato para darlo más caro.

Asegura que se han hecho esfuerzos por fortalecer esta manera de empleo en las zonas rurales: capacitación, asesoría y acompañamiento, sin embargo la parte más importante la ocupa el resto de la sociedad, quienes pueden adoptar el compromiso de priorizar a las féminas, valorar su esfuerzo y no menospreciar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

12 + 2 =

Pin It on Pinterest