Dirigente gremial urge de un aumento salarial justo para los obreros del sector rural.

Por Mayra Mercedes Suárez.
Juigalpa-Chontales.
Exigir el cumplimiento o el incremento del salario mínimo parece ser una tarea pendiente, pero según Evelio Raquel Trujillo, encargado de la Cooperativa Cristo Rey, que aglutina a cientos de agricultores y ganaderos, de nada sirve demandar un reajuste si la negociación no ayuda en nada.

El salario mínimo para el sector agropecuario ronda los 3 mil 700 córdobas; Trujillo asegura que entre las experiencias contadas por sus afiliados, algunos ganan diario 150 córdobas (mensual 4 mil 500), no obstante los precios de la canasta básica incrementan considerablemente.

“Aparentemente esos 150 córdobas diarios son un pago halagador, pero a veces incluyen la comida y para ganarlos, hay que iniciar labores desde las 5 de la madrugada hasta 4 o 5 de la tarde, acción que considero injusta, tomando en cuenta que las faenas en el campo requieren de mucho esfuerzo físico”, señaló Trujillo.

Al preguntarle sobre la importancia de que cada año el Estado, Sindicatos y empresa privada negocien un nuevo reajuste al salario mínimo, calificó esta acción de “hipócrita”, pues asegura que la mayoría de representantes solo hacen la “mueca” y no se preocupan por las verdaderas necesidades del sector obrero.

Valdría la pena la negociación, si además de acordar el incremento, el Estado procure estabilidad económica, porque no le veo el beneficio de mejorar el salario si los costos de la canasta básica cambian negativamente cada semana”, insistió.

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