Joven artista realiza exposición de sus pinturas.

Por Marvin Miranda.
Juigalpa-Chontales.
Desde la edad de 10 años, la joven señora Astrid Paniagua Fonseca, se descubrió sus habilidades para dibujar y pintar. Ahora trata de abrirse camino en una sociedad no tan amante a las pinturas y con ese objetivo, desarrolla en un restaurante de Juigalpa una exposición de sus mejores cuadros.

“Me estoy dedicando más en lleno porque ahora tengo tiempo. La pintura es una necesidad de manifestar emociones o transmitir un mensaje social, pero sobre todo es un don que Dios me regaló y lo estoy tratando de usarlo para exponer mis obras”, sostuvo Paniagua Fonseca.

Astrid no tiene un inventario exacto de sus pinturas, pero calcula unas 40 y 50 obras entre dibujos, al carboncillo, grafito, pinturas al olio, acrílicas y uno que otro mural. Asimismo, se activó en lo que ama una vez que salió de la universidad y al no encontrar trabajo, inicia a pintar.

“Al ver que no encontraba trabajo, comencé a pintar y elaboré varias obras, luego se las ofrecí a un hermano de mi (esposo) y me las compró. Desde ese momento inicié a trabajar fuerte y he tomado el camino de impartir clases a niños”, contó Paniagua Fonseca.

Esta artista, debe buscar el horario perfecto para pintar, porque tiene la responsabilidad de madre, esposa y atender a diario a la clientela que llega a su negocio, siendo su mejor aliado el silencio de la noche y en la mayoría de los casos llega hasta las 2 de la madrugada.

La mayoría de las pinturas son excelentes, pero la que llama la atención es una niña que con su mano izquierda le tapa los ojos a su muñeca para que no miré los espantos que genera toda guerra y es, una realidad social que se vive en diferentes partes del mundo y el mensaje principal, es que se necesita trabajar para construir una paz verdadera.

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