Jóvenes con discapacidad buscan la independencia económica a través de la venta de bisutería.

Por Mayra Mercedes Suárez.
Juigalpa-Chontales.
A través del lenguaje de señas y con ayuda de la encargada de programas que desarrolla Los PIPITOS, el joven con discapacidad Aarón Morgan, contó con alegría que ha encontrado en los talleres de bisutería un motor para superarse y ahora además, tiene un ingreso económico.

Aarón forma parte de uno de los talleres que se imparten en el Centro de Los PIPITOS y fue ahí donde aprendió a elaborar pulseras, aretes y variedad de tipos de accesorios. Él es sordo y aunque no fue tarea fácil aprender, la disposición y la perseverancia fueron suficientes para que ahora exponga en ferias o en su hogar, los productos a bajos precios.

“Este proceso me ha sido de gran ayuda, no solo he aceptado mi discapacidad, también me motiva a vencer las dificultades que vayan surgiendo. Me hizo mucha ilusión saber que no puedo depender económicamente de mi familia, al contrario, puedo ayudar con los gastos del hogar”, explicó.

Menciona que aprendió junto a otros con discapacidades distintas y la experiencia es inigualable; en este proceso afirma que ha tenido el apoyo de su familia, eso prueba que no hay barrera que las personas con discapacidad puedan superar si tienen la colaboración y respeto del resto de la sociedad.

“Si todos estuviéramos conscientes de las habilidades que cada humano tiene, con discapacidad o no, la situación sería distinta, estuviésemos aportando más a la sociedad, porque tenemos talentos, hace falta que confíen en nosotros en el ámbito social, laboral y educativo”, enfatizó.

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