Mujer vende lo que produce en el mercado de Juigalpa.

Radio Centro 870AM.
Pipianes, maíz y frijol, son los productos que ha sembrado doña Socorro Robleto en su parcela ubicada en la comarca Piedras Grandes 2, de las que ya ha levantado buena cantidad y vendido en el mercado local, aunque teme perder la mayoría de sembradíos de granos básicos por las lluvias, plagas y el encarecimiento de insumos para combatirlas.

Doña Socorro relata que cosecha la tierra hace aproximadamente 20 años luego que su esposo murió y ella, ha tenido que asegurar la alimentación de sus 5 hijos; anualmente prepara la tierra como devoción sin embargo, cada vez ve más se dificulta esta actividad.

“Hace unos 4 años con la intención de generar ingresos, porque en un hogar se necesita mucho no solo de maíz y frijol, cosechamos tomate y chiltoma, nos fue bien y se vendió en la ciudad pero tristemente cada vez hay más pestes, no todos tenemos la dicha de recibir asesoramiento y combatir plagas cuesta bastante dinero”, dijo en tono de desconsuelo.

La declaraciones las dio mientras recorría la ciudad buscando productos, llevó muy pocas soluciones para la recta final de la última cosecha del año por el costo de cada uno; eso le hace pensar que aunque le gusta cosechar la tierra pero en cualquier momento podría dedicarse a otra actividad.

“Los que cosechan saben de lo que hablo: uno vende un quintal de maíz, por ejemplo, para comprar azúcar, jabón, aceite, papel higiénico, entre otros productos, pero todo va más caro y no nos da el dinero, más si incluyo los costos de producción; por eso es que muchos quieren cambiar de vida fuera del país y abandonan la actividad agrícola”, dijo.

Reafirma que ha intentado reducir los costos de producción con la elaboración de abono orgánico y sacarle provecho a la manzana de tierra en la que siembra, no obstante parece insuficiente y las expectativas de rendimiento son bajas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest